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sábado 20 de abril de 2019
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CULTURA

Dir. de Comunicación Institucional | 15-03-2019 12:00

Se trata de una selección de datos, documentos, fotografías y objetos relacionados con la investigación desarrollada por la CONADEP en 1984. Podrá visitarse hasta el 12 de abril, en Rondeau 29.

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imagen de la noticia: En su visita, la muestra transitará dos fechas significativas: el 24 de marzo y el 3 de abril, Día de los Derechos Humanos de la UNS

En su visita, la muestra transitará dos fechas significativas: el 24 de marzo y el 3 de abril, Día de los Derechos Humanos de la UNS

Con una conferencia de apertura y una primera visita guiada, quedó inaugurada en la mañana de este viernes 15 en la Universidad Nacional del Sur (UNS) la muestra “El Informe Nunca Más: la potencia de un archivo”, que hasta el 12 de abril permanecerá abierta a la visita de la comunidad y ofrecerá un nutrido programa de actividades complementarias, especialmente destinadas a adolescentes y jóvenes.

 

Durante los primeros diez meses desde la recuperación democrática, entre diciembre de 1983 y septiembre de 1984, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) recogió datos y testimonios sobre la acción del terrorismo de Estado, en la dictadura cívico militar que acababa de concluir, y los volcó a un emblemático documento: el informe Nunca Más.

 

Ese acervo, que quedó rigurosamente archivado durante años en la dependencia en que trabajó la CONADEP, nutrió a la exposición curada por Luciana Delfabro. De ese modo, el Centro Histórico Cultural de la UNS, en Rondeau 29, exhibe ahora datos, fotografías, documentos y objetos relacionados con ese trabajo de investigación, de suma relevancia para los procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad abiertos luego.

 

Su permanencia en Bahía Blanca coincidirá con fechas de profunda relevancia. El 24 de marzo se conmemorará el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia, a 43 años del último golpe cívico militar, que agudizó las condiciones del terrorismo de Estado. En tanto, el 3 de abril la UNS vivirá su Día de los Derechos Humanos. En esa fecha, pero de 1975, fue asesinado el militante estudiantil comunista David “Watu” Cilleruelo. El crimen, que permanece impune, fue cometido en los propios pasillos de la UNS por una patota de la Triple A que respondía al rector interventor de entonces, Remus Tetu.  

 

En la organización de la muestra trabajaron el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH) de la UNESCO y el Departamento de Humanidades de la UNS, junto a la Subsecretaría de Derechos Humanos y el Departamento de Derecho. A ella adhieren un importante número de grupos y proyectos de investigación de las mencionadas unidades académicas.

 

La potencia de un archivo

 

La conferencia de apertura comenzó con las palabras de Alejandra Pupio, secretaria de Extensión del Departamento de Humanidades, que señaló que la visita de la muestra a Bahía Blanca resultó el fruto de un trabajo de varios meses por parte de la organización. “Para la UNS es muy relevante esto, que es también un esfuerzo colectivo”, indicó.

 

“Para Humanidades, esta exposición es central, porque los archivos son parte de las fuentes con las que trabajamos para recuperar historias del pasado”, agregó Pupio, que un década atrás participó como investigadora de las excavaciones en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “La Escuelita”, que ofrecieron material probatorio a los procesos judiciales por delitos de lesa humanidad. “Particularmente un archivo de este tipo, como el de la CONADEP, no sólo nos permite reconocer la historia reciente de nuestro país, y en particular de nuestra región. También nos posibilita contar con una herramienta política que nos permita continuar con los juicios de lesa humanidad. Es una prueba material de los delitos de lesa humanidad que se cometieron. Y eso para la Universidad es muy importante, porque no sólo tiene grupos de investigación que recuperan la historia y la memoria reciente, sino que es sede de los juicios. Por otra parte, con esta exposición damos inicio a otra etapa, la de comunicación con la comunidad en general, y en particular con la comunidad educativa”, marcó.

 

Por su parte, Patricia Tappatá Valdez, directora del CIPDH, calificó como “un honor estar en la UNS y en Bahía Blanca, mi ciudad”. “Me da muchísima alegría. Los años pasan y uno nunca hubiera imaginado que volvería a su ciudad con un tema tan específico y tan importante como es mostrar lo que está detrás del escenario de lo que fue el libro e informe Nunca Más, que marcó la historia política y social de este país y abrió el camino de reparación a las víctimas y los juicios para los victimarios”, agregó.

 

En el mismo sentido, opinó que “los archivos de la CONADEP tienen valor en sí mismos, pero además por una serie de cosas que me gustaría decir. Hoy, en la terminología de los derechos humanos a nivel internacional, se habla de Comisiones de la Verdad. Yo misma participé como directora de una en El Salvador. Pero cuando se hizo la CONADEP aún no se usaba el término, no existía”.

 

“La CONADEP funcionó cuando no existían experiencias similares, y diseñó su trabajo con un esquema absolutamente eficiente, en breve tiempo y con el apoyo de la sociedad civil y los organismos de derechos humanos que se habían preparado para ese momento. Todas las comisiones que vinieron después trataron de emular, imitar y ver cuál era ese detalle que había convertido al informe de la CONADEP en el libro más vendido de este país durante décadas. Y que, sobre todo, había podido contar de manera tan eficiente un drama tan abarcativo y que tenía detalles por un lado siniestros, pero que a la vez era necesario desentrañar en su metodología”, añadió.

 

Finalmente, Tappatá Valdez recordó el trabajo que por entonces llevó a cabo la filial local de la CONADEP, en el edificio de Alsina 51, y valorizó el contexto en que se desarrolló. “La lista de los desaparecidos de Bahía Blanca es una lista que por sí misma muestra, por lo menos para mi generación, cómo la represión, con ese trípode que la sostuvo de la Armada, el V Cuerpo y el diario La Nueva Provincia, alcanzó a los sectores más amplios de la ciudad y la zona”, subrayó.

 

Como cierre a las disertaciones, el rector Daniel Vega y su subsecretaria de Derechos Humanos, Andrea Montano, fueron los encargados de dar la bienvenida a la UNS a la muestra. “Acompañamos este proyecto como parte de nuestra función en la Universidad, no sólo desde la defensa y la promoción de los derechos humanos, sino también entendiendo a la Universidad como espacio privilegiado para el debate, la reflexión y su divulgación. Primordialmente entendemos a la educación superior como derecho humano y bien social. Entonces, creemos que el espacio de lo público también debe ser privilegiado para que todos y todas tengamos acceso a esto, que se produce en un contexto de investigación y al que no todos y todas pueden acceder”, señaló Montano.

 

“Agradezco profundamente Patricia y todo su equipo de trabajo, por darnos la posibilidad de ofrecer esta muestra a toda la comunidad universitaria y a toda Bahía Blanca y su región, que tanto sufrieron del terrorismo de Estado”, expresó por su parte el rector Vega, que valoró a la exposición como una “muestra de nivel internacional, relacionada a un hecho icónico como fue el informe de la CONADEP”.

 

Del acto de apertura participaron además la decana del Departamento de Derecho, Pamela Tolosa; la secretaria general de Cultura y Extensión, María Belén Noceti; y el subsecretario de Extensión, Martín Jasson. Además, asistieron representantes de la regional bahiense de H.I.J.O.S. y de la filial local de la Red por la Identidad de Abuelas de Plaza de Mayo, y exmiembros de la delegación local de la CONADEP.

 

 

Los casos bahienses

 

El copioso acervo documental reunido por la CONADEP incluyó numerosos legajos de datos y testimonios sobre víctimas de Bahía Blanca y la región. Un sector de la muestra que ahora visita la UNS está especialmente enfocada en esa parte de la historia local.

 

Allí pueden observarse fotografías de las ruinas del edificio donde funcionó el CCD “La Escuelita”, en el predio del V Cuerpo de Ejército, y documentos de denuncia acerca de dos de las víctimas del plan criminal en esta región. Uno de ellos es el de la docente, artista plástica y actriz Mónica Morán, autora de un libro de poesías que permaneció inédito hasta que fue impreso por la Editorial de la UNS, en 2014. El segundo refiere a la desaparición de Julio Argentino Mussi. El 12 de abril, cuando la muestra esté concluyendo su visita  Bahía Blanca, se cumplirán 42 años desde que el diario Crónica informó que había sido liberado. Sin embargo, su cuerpo permanece desaparecido. Ambos casos fueron ya objeto de condenas en distintos juicios por delitos de lesa humanidad llevados a cabo en el Aula Magna de la UNS.

 

El sector que los recuerda es el penúltimo de la recorrida por la muestra, que comienza con un facsímil del informe entregado por la CONADEP al presidente Raúl Alfonsín y concluye con un mensaje dedicado a la importancia de esa tarea de cara a la mantención de la memoria histórica para las futuras generaciones.